Este estudio ha sido desarrollado por la Lliga per a la Defensa del Patrimoni Natural (DEPANA) con el apoyo de la Obra Social de la Fundación La Caixa y el Departament del Medi Ambient I Habitatge de la Generalitat de Catalunya.
Debido a la constante amenaza y degradación del litoral catalán, DEPANA ha considerado necesario conocer y mostrar todo aquello que aportan los espacios naturales litorales, a través de este proyecto. Esto junto con la perspectiva de analizar qué papel juegan los bienes y servicios que aportan estos espacios al bienestar humano es el objetivo general del proyecto.
Cataluña se caracteriza por tener una importante diversidad de ecosistemas litorales:
- Al norte de Cataluña, se encuentran caracterizados por roquedos abruptos y ambientes duros para el desarrollo de la biodiversidad.
- En la zona de compartida entre la Costa Brava y la Costa Central barcelonesa, el ecosistema característico, pero no predominante, deja de ser el rocoso para convertirse en grandes llanuras ocupadas por humedales y sistemas dunares.
- La Costa Central y la Costa Dorada se caracterizan por la presencia de playas arenosas separadas por pequeños cabos y roquedos, o bien por espigones o puertos artificiales que han modelado el litoral.
- En su extremo sur, acaba con uno de los ecosistemas litorales de más gran valor biológico y paisajístico, una gran zona húmeda como es el Delta del Ebro.
La metodología de investigación ha estado basada en una ficha de trabajo de campo, que incluye un análisis de datos generales de cada espacio, y un diagnóstico específico de bienes servicios, con una identificación de los principales bienes y servicios del espacio analizado, así como un DAFO de los mismos. Finalmente, cada ficha contiene un apartado de propuestas de mejora.
En las conclusiones de la investigación, se aprecia la presencia de más o menos bienes y servicios en función de los tipos de ecosistemas. Así, en las zonas húmedas (deltas y humedales) la oferta de bienes y servicios es mayor que en el resto de los ecosistemas litorales. En las zonas de bosque y matorral mediterráneo, como el Cap de Creus, la oferta es mediana. Y los ecosistemas que tienen una menor oferta de bienes y servicios son aquellos que están situados total o parcialmente sobre el medio marino (les Medes y Masia Blanca).
Destacan las perspectivas de futuro elaboradas por el propio equipo de investigación de DEPANA a partir de los resultados, las cuales detallamos a continuación diferenciando entre ecosistemas degradados y no degradados:
- Para los no degradados, se vislumbra como en caso de no actuar, hay una posible degradación de los bienes y servicios. Y en caso de actuar, una consolidación de los bienes y servicios.
- Para los espacios degradados o en estado de degradación, si no se actúa se perfila una degradación irreversible de los bienes y servicios. Y si se actúa, una mejora del estado de conservación de bienes y servicios.
Las políticas públicas vinculadas a la gestión de espacios naturales protegidos, según las recomendaciones de este estudio, han de estar orientadas a los espacios litorales que tanto tiempo han estado olvidados y castigados.
Así, la hoja de ruta marcada por los resultados de este proyecto consta de 5 pasos:
- Identificación de los bienes y servicios
- Diagnóstico del estado de conservación de los ecosistemas que aportan bienes y servicios
- Acciones encaminadas a mejorar el estado de conservación de los ecosistemas y de los bienes y servicios en situación de riesgo
- Consolidación del nivel de protección de los espacios litorales con un amplio abanico de bienes y servicios
- Elaboración o actualización de los planes de gestión de los espacios litorales
