Evaluación de ecosistemas del milenio de España

ECOSISTEMAS para el bienestar humano
20 de junio de 2010

Entrevista a Miren Onaindia

Miren Onaindia es Coordinadora de la Evaluación de Ecosistemas del Milenio de Bizkaia y Catedrática de Ecologí­a en el Dpto. de Biologí­a Vegetal y Ecologí­a de la Facultad de Ciencia y Tecnologí­a en la Universidad del Paí­s Vasco

¿De dónde nace la idea de hacer la Evaluación de Ecosistemas del Milenio en Bizkaia?

La idea surge de una conversación entre nosotros, nuestro equipo de investigación en la Universidad y el diputado de Medio Ambiente de Bizkaia, que es un ecólogo. En la Diputación de Medio Ambiente de Bizkaia se habí­a hecho la Estrategia de Sostenibilidad de Bizkaia y querí­an continuar en esta lí­nea de trabajo.

Por eso, cuando yo hablé con él de este proyecto internacional, tuvo muy buena acogida, porque tiene un enfoque muy novedoso y a nivel internacional es pionero. Además, su objetivo es tener datos muy aplicados y para la Diputación de Bizkaia serí­a muy útil en este sentido, especialmente para obtener datos para la ordenación del territorio, que es uno de los principales intereses de este organismo público.

Les encantó el proyecto y nos pusimos a hacer el convenio, que fue lo que más tardó, casi un año y empezamos el trabajo en diciembre de 2008.

El proyecto está coordinado por Universidad del Paí­s Vasco, por la Cátedra UNESCO que yo dirijo. Participa una ONG que es UNESCO ETXEA, que es un Centro UNESCO del Paí­s Vasco, encargándose más de la labor de comunicación y de internacionalización.

Luego estamos en contacto directo con el estudio de ecosistemas de España, a través del grupo de la Universidad Autónoma de Madrid, que también participan como asesores en nuestro proyecto. Creo que es una relación muy interesante para nosotros porque tenemos un asesoramiento y una homogeneización de las metodologí­as, y por otra parte creo que podemos aportar nuestro caso piloto, que como es una escala mucho más pequeña podemos afinar mucho más las cartografí­as, los indicadores, etc. Creo que ha sido una suerte que podamos coincidir en el tiempo con el desarrollo del proyecto de Evaluación de los Ecosistemas de España.

¿Qué destacarí­as de la Evaluación de Ecosistemas del Milenio en Bizkaia?

Creo que es muy importante también que la participación en los seminarios y reuniones periódicas que hacemos entre el equipo de investigación estén los polí­ticos y los gestores, que están muy implicados en el proyecto. Yo creo que es muy importante para el proyecto porque de alguna manera ellos plantean las necesidades y los problemas y nosotros tratamos de encaminarlo con la investigación.

Para ti, en tu trayectoria investigadora ¿cuáles son las singularidades de este proyecto? ¿Qué desafí­os plantea para la investigación y cuáles son las fortalezas de este enfoque?

Llevo muchos años trabajando en Ecologí­a, siempre en temas de ecologí­a terrestre, ecologí­a forestal, a veces también en temas de cartografí­a y evaluación de sistemas… Pero lo novedoso de este proyecto, en concreto el de Bizkaia y yo creo que el Milenio en general, es su componente social, que realmente es un enfoque holí­stico entre naturaleza y sociedad, por decirlo de alguna manera.

Como investigadora, me parece fundamental que los trabajos de investigación tengan una proyección en la sociedad, sean aplicados, y en este caso puedan ser aplicados a polí­ticas de ordenación, conservación de recursos, etc. Creo que es además un reto que lo tiene la ciencia en general y la ecologí­a en particular para la conservación.

Estoy muy contenta por esa proyección del proyecto, porque me interesa que las investigaciones no se queden solo en publicaciones cientí­ficas que sí­ que son importantes para el progreso de la ciencia, pero a mí­ me da mucha satisfacción que los proyectos sean aplicados, que haya una participación en las decisiones por parte de todos los agentes que están implicados en esa problemática… En ese sentido pues para mí­ es un nuevo enfoque porque no habí­a trabajado en éste antes.

Y de la trayectoria que lleváis recorrida como caso piloto ¿cuáles serí­an las lecciones aprendidas o cuáles son los errores a evitar por otros proyectos en este mismo marco?

La particularidad que tiene hacer el enfoque en un territorio es que no estás estudiando una unidad que de alguna manera es abstracta, es un ecosistema, sino que ya te vas al territorio donde tienes unos ecosistemas y una problemática concretas, y tienes más posibilidades de afinar tanto en el propio territorio como en la cartografí­a. Además tienes la ventaja de interactuar con agentes sociales ligados a la problemática del territorio.

En el caso de Bizkaia, además de hacer una serie de análisis para todo el territorio, hemos elegido varias zonas piloto, unas más urbanas como la zona de Bilbao metropolitano y otras más rurales como el Parque Natural de Urkiola o la Reserva de la Biosfera de Urdaibai. Ahí­ vamos a poder tener estudio de situaciones diferentes en ese sentido, con problemáticas distintas.

Nuestro enfoque es que para el estudio de los servicios de regulación nos vamos a centrar en esos espacios naturales protegidos, la reserva y el parque natural. Vamos a estudiar los servicios de regulación de los bosques, de los ecosistemas dunares y marisma en el caso de Urdaibai, etc.

En el caso del Bilbao metropolitano, vamos a estudiar los servicios culturales del cinturón verde del Gran Bilbao. Esto está dentro de un contexto de transformación de toda la zona, desde una ciudad industrial de los años 70, muy contaminada, conocida como la gris Bilbao, a una ciudad de servicios o terciaria y cultural, que realmente fue por la crisis industrial de los años 70. El sí­mbolo de todo este proceso es el Gungenheim, que ha dado un poco el nombre a esta transformación de Bilbao.

Dentro de este contexto de ciudad cultural, se quieren valorar los servicios culturales de todo el cinturón verde de Bilbao. Estamos estudiando la demanda de la población usuaria de esta zona a través de encuestas. El objetivo será que esta zona se ponga en valor.

El objetivo global es que los datos puedan ser aplicados a la ordenación del territorio, sirviendo a gestores y polí­ticos para tomar decisiones.

Por último, estamos haciendo la huella ecológica para todo Bizkaia. Esto está relacionado con los servicios de abastecimiento. Se pretendí­a realizar sólo para una zona de importancia agropecuaria, pero los datos disponibles no están a ese nivel, sino a nivel de todo el territorio de Bizkaia. Lo que más interesa de esta parte del estudio es el equilibrio entre entradas y salidas, buscando indicadores de sostenibilidad.

¿Cómo ha sido vuestra incorporación al proceso del Follow-Up?

Nos hemos incorporado, presentamos una memoria de solicitud que han aceptado. Contamos con un experto internacional que es Salvatore Arico, uno de los representantes de UNESCO en el Follow-Up y además el director del programa del Año de la Biodiversidad en UNESCO. Nos sirve para tener una referencia de evaluación y una persona que nos está avalando, que las metodologí­as utilizadas y los resultados que vamos obteniendo están en la lí­nea de la red de proyectos del Follow-Up.

¿Por qué consideras que es importante estar en el Follow-Up y qué expectativas tienes respecto a este proceso?

Creo que es importante porque una vez que los proyectos que están haciéndose en esta red nueva del Follow-Up vayan obteniendo resultados se va a intentar hacer una sí­ntesis. Creo que todas las aportaciones de cualquier estudio que está en la red van a ser importantes para los demás. También es interesante porque a veces se proponen metodologí­as nuevas y se dan condiciones para que si un grupo utiliza determinada metodologí­a pueda ir enseñándosela al resto de los grupos.

Muchas gracias

Discute esta información en nuestro perfil de Facebook

Contacto | Área privada