David Tilman lleva más de tres décadas intentado demostrar que los ecosistemas más diversos son más sanos, resistentes y productivos.
David Tilman aparece ante un reducido grupo de periodistas en Madrid con un aire desenfadado y un agradable aspecto que en nada presupone de las advertencias que, sobre el futuro de la humanidad, va a ir explicando a lo largo de más de cincuenta minutos de conversación.Â
“Dentro de 50 años tendremos una Tierra verdaderamente llena, cargada de 10,000 millones de personas que tratan de cubrir sus necesidadesâ€, apunta el ecólogo estadounidense.
Tilman (Illinois, 1949), que  recibió en la capital española el premio Fronteras del Conocimiento en la categoría de Ecología y Biología de la Conservación que concede la Fundación BBVA, avisa que es el momento de “planificar y actuar ahora, antes de que sea demasiado tardeâ€.
“Sin la planificación adecuada no habrá sitio ni para las magníficas especies de mamíferos, aves y plantas, ni en general para las especies que hacen posible que los ecosistemas nos proporcionen los servicios de los que dependemosâ€.
Tras las advertencias, Tilman pasa a dar soluciones partiendo de una ecuación: “más biodiversidad más productividadâ€, o lo que es lo mismo, “alta diversidad, más resistencia al cambio climáticoâ€.
Tilman aporta soluciones aparentemente sencillas, como ayudar a las naciones en desarrollo a aumentar su producción de alimentos, mejorar sus cosechas, modernizar la agricultura en estos países y “adoptar una forma de vida mucho más sostenibleâ€.
“En la mayor parte de los países en desarrollo las cosechas son solo una quinta parte de lo que podría conseguirseâ€, apunta. “Con mejores semillas, técnicas e insumos se aumentarían las cosechas de un 200 a un 500 por ciento, y se evitaría la destrucción de 500 millones de hectáreas de lo que queda de los ecosistemas tropicales del planetaâ€, señala.
La dieta mediterránea
Tilman, que en 1994 publicara en la revista “Nature†su descubrimiento de que los ecosistemas más biodiversos son también los más saludables y que es referencia en la ecología moderna, apunta que la biodiversidad se está utilizando ya como herramienta para mejorar las cosechas.
“El conocimiento adquirido en las dos últimas décadas está siendo ahora puesto a prueba por los investigadores en agricultura, y será incorporado poco a pocoâ€, comenta el experto.
A estos avances y soluciones, Tilman añade el “cambio de dietaâ€. Sus estudios le llevan a decir que “una dieta pobre en carne es más sostenible y, a la vez, más sanaâ€.
Para ello, Tilman hace una defensa de la dieta mediterránea, “es maravillosa, ¿por qué no usarla en todas partes?â€, se pregunta.
El ecólogo estadounidense justifica que el hombre tiene un sentido olfativo y gustativo de su antiguo estilo de vida, cuando tenía dificultades para encontrar alimentos. “Eso provoca una atracción mayor hacia las grasas, los azúcares y las sales, y las empresas de alimentación han sabido explotar esta vía de negocio. Es fácil hacer alimentos malosâ€, argumenta.
Por eso, Tilman pide un esfuerzo al sector alimentario «para crear comida sana. La solución es buscar alimentos que sepan bien y sean beneficiosos para la salud y el medio ambienteâ€. De esta manera “se reduciría el riesgo de diabetes y cardiopatías y se alargaría la vida de los ciudadanosâ€, asegura.
“Me gustaría que se diera el premio Nobel a personas que trabajan en este campoâ€, finaliza Tilman.
Fuente: Vanguardia.
