Evaluación de ecosistemas del milenio de España

ECOSISTEMAS para el bienestar humano
4 de noviembre de 2014

La humanidad pierde en la guerra contra los ecosistemas

Campo reseco en el norte del distrito de Jaffna, Sri Lanka. Crédito Kanya D'Almeida. Fuente IPSUn informe de la ONU sobre el estado de la biodiversidad mundial publicado el lunes 6 de octubre de 2014 llama la atención sobre las metas incumplidas y los obstáculos venideros. 

El informe Perspectivas de la Diversidad Mundial 4 (GBO-4, en inglés) reclamó el “desmantelamiento de los motores de la pérdida de la biodiversidad, que a menudo están incorporados en lo profundo de nuestros sistemas polí­ticos, financieros y en los patrones de producción y consumo”.

El GBO-4 se dio a conocer en el contexto de la 12 reunión de la Conferencia de las Partes de la Convención de la Diversidad Biológica, conocida como COP 12, que comenzó este lunes 6 y se desarrolla hasta el 17 de este mes en Pyeongchang, Corea del Sur.

En 2010, sobre la base de la Convención de la Diversidad Biológica, decenas de expertos y activistas reunidos en Nagoya, Japón, redactaron el Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020, que incluyó 20 puntos conocidos como las Metas de Aichi, que abarcan desde la conservación de la tierra a las prácticas de pesca sostenibles, entre otras cosas.

Aunque la Asamblea General de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) reafirmó esos objetivos y los reiteró una vez más en la Cumbre de la Tierra Rí­o+20, celebrada en Brasil en 2012, los cientí­ficos sostienen que las pérdidas continúan superando los avances ya que la tala sigue destruyendo los bosques, la basura aún se vací­a en los océanos y los hábitats de los animales caen al paso del desarrollo humano y la industrialización.

El planeta perdió 52 por ciento de su fauna silvestre en los últimos 40 años, la tala derribó casi 17 por ciento de los bosques en el último medio siglo, la población animal de los ecosistemas de agua dulce descendió 75 por ciento desde 1970, y casi 95 por ciento de los arrecifes de coral padecen la amenaza de la contaminación, el desarrollo costero y la pesca excesiva.

Por ejemplo, según la versión más reciente de Planeta Vivo, un informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), los seres humanos “usan los dones de la naturaleza como si tuviéramos más de una Tierra a nuestra disposición”.

El í­ndice Planeta Vivo, basado en estudios de más de 10.000 poblaciones representativas de mamí­feros, aves, reptiles, anfibios y peces, concluyó que la explotación de los recursos naturales por el ser humano es responsable de la gran mayorí­a de la pérdida de vida silvestre en las últimas cuatro décadas (37 por ciento), seguido de la degradación del hábitat (31 por ciento), la pérdida de vida (13 por ciento) y el cambio climático (siete por ciento).

Las poblaciones de animales marinos también se desplomaron 40 por ciento. No obstante, el GBO-4 dado a conocer este lunes señala que “más de la mitad de las regiones marinas solo tienen cinco por ciento de su territorio protegido”.

De las cinco metas estratégicas del plan de biodiversidad de 10 años, el GBO-4 destaca las amenazas a los recursos naturales que provocan el mayor consumo en todo el planeta (meta 4), la contaminación de los nutrientes que afectan la biodiversidad acuática y terrestre, agravada por la creciente polución de productos quí­micos, fertilizantes y plásticos (meta 8).

También apunta al riesgo de extinción de aves, mamí­feros y anfibios (meta 12), y la falta de capacidad para movilizar a los ciudadanos preocupados ​​en todo el mundo (meta 19).

“La cuestión de la agricultura y la seguridad alimentaria es probablemente uno de los mayores desafí­os que enfrentamos”, aseguró David Ainsworth, funcionario de información de la Secretarí­a del Convenio de la Diversidad Biológica.

“Como sabemos que habrá un aumento sustancial de la población a finales de la década, que probablemente se acompañe de un cambio en los hábitos alimentarios, tales como el consumo de más carne, es probable que experimentemos una tremenda presión sobre la biodiversidad simplemente en lo que respecta a la… agricultura”, dijo a IPS.

Gran parte de estos problemas se podrí­an resolver con la alteración de los sistemas de producción alimentaria, la promoción de un modelo diferente a la tí­pica dieta de América del Norte y la lucha contra el desperdicio de alimentos en todas las etapas productivas, añadió.

Asia y el Pací­fico bajo enorme presión

Numerosos problemas afectan la biodiversidad de la región, que tiene una población superior a los 4.200 millones de personas.

Según Scott Perkin, jefe del Grupo de Recursos Naturales de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, Asia “dio algunos pasos importantes para alcanzar las Metas de Aichi”.

“La mayorí­a de los paí­ses de la región revisaron y reforzaron sus estrategias y planes de acción nacionales en materia de biodiversidad (meta 17), y un número importante ratificó el Protocolo de Nagoya (meta 16)”, indicó Perkin a IPS en un correo electrónico.

Sin embargo, la región en su conjunto sigue con una enorme presión, afirmó.

“El crecimiento demográfico y el rápido desarrollo económico siguen alimentando la pérdida y degradación de los hábitats naturales, y hará falta un esfuerzo mucho mayor para cumplir con la meta 5 y reducir a la mitad la tasa de pérdida de los bosques y otros hábitats para 2020”, subrayó.

Indonesia tuvo una tasa de deforestación de un millón de hectáreas al año entre 2000 y 2003, mientras un estudio reciente indica que en 2012 el paí­s despejó 840.000 hectáreas de bosque primario, por encima incluso de Brasil, que taló 460.000 hectáreas ese mismo año.

Perkin dijo que otro tema clave es el tráfico ilegal de vida silvestre en Asia, lo cual dificultará el logro de la meta 12: la prevención de la extinción de las especies conocidas.

La región de Asia y el Pací­fico también ofrece un claro ejemplo de los ví­nculos entre la diversidad biológica y los beneficios económicos, un punto que también destacó el informe publicado este lunes. Se calcula que la reducción de las tasas de deforestación generó un beneficio anual de 183 millones de dólares en servicios de los ecosistemas, según el GBO-4.

Fuente: IPS. Editado por Kitty Stapp / Traducido por ílvaro Queiruga

Discute esta información en nuestro perfil de Facebook

Contacto | Área privada