Evaluación de ecosistemas del milenio de España

ECOSISTEMAS para el bienestar humano
17 de marzo de 2014

La transición hacia la sostenibilidad socioecológica

Imaginar diferentes futuros para poder empezar desde el presente a construir el mejor futuro para la sociedad española. í‰sa es nuestra intención a la hora de construir escenarios de futuro y eso es algo en lo que pensamos que EME puede contribuir en la transición hacia la sostenibilidad socioecológica.

Para ello, de las 205 propuestas que se construyeron a raí­z del proceso de escenarios, analizamos ahora cuál es el papel que cada actor social puede aportar en este proceso de transición.

10 propuestas más valoradas

 

A las administraciones públicas, se les propone la búsqueda y aplicación de nuevos indicadores de desarrollo y bienestar que vayan más allá del PIB y consigan capturar el grado de bienestar humano de la ciudadaní­a, así­ como la adopción de planes sectoriales que reduzcan la utilización de recursos y la generación de residuos y contaminación. En tercer lugar, se valora que la planificación económica esté dirigida a la reducción de la presión sobre los ecosistemas, la demanda de servicios y la huella ecológica española (incluida la relativa a la adquisición exterior, es decir, deuda ecológica).

Los Espacios Naturales Protegidos dentro de esta transición hacia la sostenibilidad socioecológica, en tanto que socioecosistemas, tienen la tarea de promover más mecanismos de participación en su gestión, así­ como promover y proteger los usos tradicionales que hacen un aprovechamiento sostenible de los servicios, de manera que en conjunto puedan vincular el uso de los servicios de los ecosistemas con su gestión.

Para la sociedad civil organizada, las propuestas más valoradas consisten en ejercer un papel de información, formación, y capacitación. Por una parte, de sensibilización sobre nuevas formas de liderazgo para la clase polí­tica, la alta dirección de empresas y medios de comunicación. Por otra parte, un papel en las organizaciones de capacitación a los movimientos y personas sobre sus derechos y deberes, mediante una mejora de la coordinación de redes y plataformas. La tercera más destacada consiste en el establecimiento de mecanismos de defensa para las generaciones futuras.

Las universidades tendrí­an un papel en esta transición en la propia transversalización de principios de sostenibilidad en las polí­ticas de gestión universitaria y de investigación. Es también destacada la idea de la participación de la academia en los procesos de consultas públicas así­ como en la divulgación social de la ciencia relacionada con la sostenibilidad.

En el caso de los medios de comunicación, se hace énfasis en la necesidad de regular la publicidad con argumentos ambientales, así­ como lograr una aprobación participada de nuevos códigos éticos de comunicación ambiental y uso del medio ambiente en los medios.

Las empresas cuentan también con numerosas propuestas en su contribución a esta transición. Son más apoyadas en la encuesta realizada aquellas iniciativas de fomento de las inversiones en I+D+i en la empresa , aplicación de buenas prácticas ambientales en cada sector y la mejora y estandarización de la información al consumidor.

Por último el rol asignado a los sindicatos tiene que ver con una mayor proactividad en la visibilización de los cuidados,  en promover una redistribución del trabajo remunerado y no remunerado así­ como la conciliación entre la vida personal y laboral.

En este panorama de medidas hacia la transición, queremos hacer énfasis en la necesidad de contemplar nuevos modelos de gobernanza que cuenten con los saberes de los diferentes actores sociales, puesto que es una de las claves en los escenarios más deseables en términos de bienestar humano y estado de los servicios de los ecosistemas que se han construido en este proceso.

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