Evaluación de ecosistemas del milenio de España

ECOSISTEMAS para el bienestar humano
22 de octubre de 2013

Quince empresas asumen los objetivos de la ONU para proteger la biodiversidad

logo_biodiversidadQuince empresas españolas de distintos sectores, desde el energético hasta el cervecero, se han sumado ya a los objetivos de la ONU para proteger la biodiversidad y se han comprometido a integrar esa conservación en su negocio y a permitir que se evalúe el impacto de su actividad sobre los recursos naturales.

Muchas grandes y medianas empresas participan desde hace años en proyectos de conservación de especies y de hábitats, y la “memoria ambiental” acompaña siempre a la económica, pero además durante los últimos meses han proliferado nuevas iniciativas para acentuar la implicación del sector privado en la protección y conservación de los recursos naturales.

Y para tratar de involucrar a las empresas en los compromisos que Naciones Unidas se fijó en el Convenio sobre Diversidad Biológica, la Fundación Biodiversidad dependiente del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente puso en marcha la Iniciativa Española Empresa y Biodiversidad (IEEB).

Quince empresas (ABB, BSH Electrodomésticos España, CEMEX España, CEPSA, Endesa, FCC, Ferrovial, Gas Natural Fenosa, Mahou-San Miguel, Zeltia, Heineken España, Holcim, Iberdrola, ISS, y Red Eléctrica de España) se han adherido ya a esa estrategia y al hacerlo se han comprometido a hacer un uso sostenible de componentes y a incluir la gestión de la biodiversidad en sus estrategias de negocio.

La directora de la Fundación Biodiversidad, Sonia Castañeda, ha subrayado la trascendencia de que el sector empresarial se implique en la conservación de los recursos naturales, y la importancia en ese sentido de que todas las empresas, independientemente de su tamaño, integren la biodiversidad en sus sistemas de gestión.

En declaraciones a EFE, Castañeda ha destacado que el valor de esas adhesiones no es testimonial sino que las empresas que lo suscriben se comprometen a puntos especí­ficos, entre ellos que se puedan evaluar cada tres años los objetivos, o a colaborar con instituciones cientí­ficas y organizaciones no gubernamentales en proyectos vinculados a la conservación de los recursos naturales.

Biodiversidad para regular el clima o fertilizar el suelo

El acuerdo parte de la premisa de que la conservación de la diversidad biológica es imprescindible para regular el clima o los ciclos hidrológicos, para purificar el agua y el aire y para proteger y fertilizar el suelo, y que por lo tanto la diversidad biológica es vital para garantizar el bienestar social y el progreso económico.

España está reconocido como el paí­s europeo que cuenta con una mayor diversidad, pero, como el resto del mundo, sufre desde hace varias décadas una pérdida de esa biodiversidad a un ritmo que amenaza la calidad de vida y la capacidad de los ecosistemas de seguir proporcionando alimento o medicinas.

Las empresas que se han adherido a la IEEB y que han hecho suyos los objetivos de Naciones Unidas para tratar de detener la pérdida de la biodiversidad han puesto ya en marcha algunas iniciativas novedosas.

Red Eléctrica “calculó” por ejemplo la huella de carbono (las emisiones de gases de efecto invernadero) que supuso organizar y celebrar su última Junta de Accionistas y compensó esa huella con inversiones en un proyecto de generación geotérmica en Guatemala.

Iniciativas para unir a las empresas y a las ONG

La Iniciativa puesta en marcha por la Fundación Biodiversidad se suma a otras que tratan también de reforzar la participación del sector privado en la conservación de los recursos naturales y de fortalecer en ese sentido su colaboración con las organizaciones no gubernamentales o las fundaciones que tienen en marcha proyectos de conservación.

Un ejemplo de colaboración del sector privado en proyectos de conservación de los recursos naturales es la participación conjunta de organizaciones no gubernamentales y empresas en espacios de la red europea natura 2000, el principal instrumento de conservación de la biodiversidad que existe en la UE.

Dado que la red natura no es un conjunto de espacios naturales en los que la actividad humana y económica esté excluida, durante los últimos meses han proliferado algunas iniciativas para poner en valor por ejemplo los productos (turí­sticos o agroalimentarios) que se comercializan en esos espacios.

De esa manera, la “etiqueta” de la Red Natura pude servir para revalorizar algunos productos y ser un motor de desarrollo para muchas economí­as rurales, y contribuir al mismo tiempo a la sostenibilidad de los espacios naturales.

Para reforzar la colaboración del sector privado con las ong del ámbito de la conservación, la UE aprobó el proyecto Life+ “Campaña Europea Empresas y Biodiversidad”, una iniciativa que coordina la Fundación Global Nature para aunar desarrollo, crecimiento económico y beneficios económicos con conservación y restauración de hábitats.

Fuente: EFEVERDE/Raúl Casado Madrid

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